Las fichas de casino se han convertido en un potente símbolo cultural en todas las sociedades, debido a la enorme importancia de estos establecimientos de juego a escala internacional. La industria del ocio no sería lo mismo sin estos objetivos de valor simbólico, que sirven para realizar nuestras apuestas.
Su origen se remonta varios siglos atrás y su evolución va estrechamente ligada a la de todos los casinos, ya que se han convertido en un factor diferencial para la seguridad. Además, estas fichas han logrado adaptarse a los nuevos formatos digitales y mantienen intacta su presencia en el ámbito online.
Una historia que se remonta al siglo XIII
El origen de las fichas de casino está ligado al inicio y expansión de los establecimientos de juego en Europa. Este proceso se inició durante el siglo XVIII y se asentó con rotundidad durante las siguientes décadas, al mismo tiempo que dieron el salto posterior hacia Estados Unidos para postularse como uno de los pilares del entretenimiento.


Los primeros casinos utilizaban dinero real para sus apuestas, pero este sistema ofrecía muchos problemas en cuanto a la comodidad de los jugadores y la seguridad. Esta situación produjo el surgimiento de una especie de moneda estandarizada y sencilla de usar que suplantaba al dinero real: las fichas de casino.
Los materiales empleados en la elaboración de estas fichas de casino eran el marfil, el hueso, la arcilla, la madera y hasta de plástico. De hecho, se conservan distintos tipos con varios siglos de historia a sus espaldas y todas estas monedas se realizaban a mano, al mismo tiempo que ofrecían diferencias en cuanto al valor que representaban.
La proliferación de los casinos y el auge de juegos de mesa como el póker, el blackjack o la ruleta en Estados Unidos produjo un cambio, multiplicando el número de jugadores y se estableció la ficha de casino estandarizada que conocemos en la actualidad, usando distintos colores para representar el valor y un mismo tamaño.

Los avances en la comodidad
La posibilidad de no tener dinero real en nuestras manos simplifica las apuestas, ya que no es necesario estar contando monedas o billetes de forma constante. Además, convierte a las fichas de casino en una moneda global, que no entiende de diferencias entre divisas. Un jugador puede ir a Estados Unidos y las fichas serán idénticas a las que se encuentran en cualquier otra parte del mundo, ya que solo cambian los logos, los colores o algunos diseños.

La seguridad como seña de identidad en un casino
Otro elemento importante de las fichas de casino tiene que ver con la seguridad, ya que los jugadores no tienen que preocuparse por su dinero. Los establecimientos de juego realizan el cambio de dinero real por fichas en la entrada y se encargan de custodiar estas cantidades.